El origen del Roscón no tiene nada que ver con la Epifanía ni con la llegada de los Reyes Magos a Belén para agasajar al Niño Jesús, sino que parece estar en las saturnales romanas, las fiestas dedicadas a Saturno, que no eran fiestas para niños, sino para adultos, con el fin de que el pueblo en general pudiera celebrar la paz y la prosperidad, así como el buen tiempo (los días más largos) que empezaban con el solsticio de invierno.
Se escondía un grano de haba, en cualquier lugar de la habitación o incluso de la casa, y a veces entre la miga del pan, y había un premio para quien la encontraba, un premio exclusivamente destinado a los esclavos: quedaba libre durante todas las Saturnales que, por cierto, llegaron a ser grandes orgías y bacanales, nada infantiles.
Se escondía un grano de haba, en cualquier lugar de la habitación o incluso de la casa, y a veces entre la miga del pan, y había un premio para quien la encontraba, un premio exclusivamente destinado a los esclavos: quedaba libre durante todas las Saturnales que, por cierto, llegaron a ser grandes orgías y bacanales, nada infantiles.